Enero 21

Entre la luz y la sombra 


Esfuerzos gigantescos para amarrar el hilo roto han sido una constante durante estos dos años y medio que he vivido fuera de mi pais. Hay días en que logró tomar ambas puntas, con tanta fuerza que mis dedos ya rojos, empiezan a arder. 
En esos días, pienso que es factible dar continuidad a la vida. Unir los cabos que se rompieron. Pero es una unión muy frágil, sutil, casi imperceptible. 
Una unión tan vulnerable que cualquier circunstancia la separa, la fractura. 
Y es que la vida anterior siempre está agazapada, a la espera para mostrarse en cualquier momento. 
Una frase, una fecha, un olor, un sabor, un encuentro, un mensaje, un Twitt, un recuerdo en Facebook... Son los lugares donde prefiere esconderse, se oculta y de pronto salta con tanta fuerza que vuelves a tambalearte.
En otros días lo que se esconde es la felicidad. Te levantas y arrastras los pies hasta la cocina, te levantas pero sigues en la cama, con los ojos cerrados, abrazada a tus rodillas, te levantas, te mueves, caminas, hablas pero no estas, sigues en la cama con los ojos cerrados, abrazada a tus rodillas añorando un recuerdo que no existe, añorando el lugar acolchado, húmedo y cálido que te cobijo. Esa Itaca a la que todos volvemos cuando la vida te muestra los dientes. 
Buscas respuestas y encuentras silencios
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Buscas respuestas y solo hay vacío
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De repente un día al leer algo descubres que lo que te está pasando, le ha pasado a muchos, les pasa a muchos, a todos los que forzosamente han salido de su país, a todos los que como tú se han visto expulsados fuera de su vida. 
Estas viviendo el duelo del destierro, un duelo recurrente al que se entra, pero del que tal vez no logres salir definitivamente. 
Y lees con avidez para entender que te esta pasando, para comprender a esta otra persona que no reconoces, ni sabes quien es. 
Y te das a la tarea de reorganizarte, de recomponerte, pero ahora con la conciencia de lo que realmente te está pasando. Te das a la tarea de vivir y describir este proceso para, quizás, ayudar a otros.
Hay razones diversas que te empujan a irte de tu país, hay muchas formas de afrontar esa salida, pero hay un proceso de duelo que todos compartimos y en ese proceso quiero centrar, a partir de este momento, este Blog.
Quiero levantarme de la cama, liberar mis rodillas del abrazo que las paraliza e iniciar un camino hacia la búsqueda de lo que ahora soy y seré. 
Hoy quiero iniciar un nuevo camino. Un camino lleno de obstáculos, de saltos atrás. Un camino en el que habrá momentos en los que me paralice, en los que mis pies no respondan. Pero ese camino lo inició consciente de lo que me está pasando,  me obligare a avanzar, segura ya de que la vida que deje nunca volverá, que la vida que ahora tengo no es la definitiva, que lo que siento se mitigara en algún momento y que en algún tramo volveré a encontrarme. 

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